Entendiendo el Duelo

Dando Apoyo a Personas en su Duelo

El sostener la perdida de un ser allegado es un evento de tan gran envergadura, que como dice un refrán, no es cuestión de solucionar el problema, si no mas bien, es una experiencia que hay que sobrellevar. La mayoría de las personas se sienten impotentes de dar consuelo a un miembro de la familia, una amistad, un colega, un vecino o conocido cuando este esta afligido por la perdida de un ser querido. De hecho, personas que están en duelo frecuentemente reportan que aquellas personas de las que esperaban recibir apoyo les dieron la espalda o les ofrecieron frases hechas las cuales eran mas inapropiadas que formas de dar apoyo. Aun cuando no hay palabras mágicas ni actos que alivien un dolor tan duradero como es el duelo, Aquí le ofrecemos unas cuantas sugerencias para aquella persona que quiere estar presente junto al dolor de otra persona.

  • Obtenga conocimiento sobre el proceso del duelo, particularmente en lo duradero que es y en cuan impredecible puede ser.
  • Evite ofrecer frases hechas como ¨el esta en un lugar mejor¨ o ¨Dios no nos da mas de lo que podemos soportar¨ o ¨Yo se como Ud. se siente¨ estas frases minimizan (le quitan la importancia) a los sentimientos de dolor de la persona.
  • Escuche con paciencia a la persona que esta en duelo mientras que le habla sobre las mismas cosas una y otra vez. La mayoría de las personas necesitan hablar repetidamente sobre su perdida.
  • Sea honesto en decir que no siempre sabe que decir, pero aun así, asegure a la persona que en verdad Ud. esta en buena disposición de estar presente para ofrecer apoyo.
  • No espere demasiado de la persona en duelo; sea flexible cuando esta le cancele planes en el ultimo momento puesto que no esta en disposición de participar emocionalmente o en actividades sociales.

No es posible obtener un alivio perfecto, excepto con el tiempo. Ahora Ud. no puede darse cuenta que algún dia Ud. se sentirá mejor... aun así, esto es un error. Seguramente Ud. llegara a sentir felicidad otra vez.

—Abraham Lincoln